Cocina sana: aprende a cuidar la temperatura

Cocina sana: aprende a cuidar la temperatura

Las formas creativas y saludables de preparar  alimentos solo se logran con destreza culinaria, ¡cualquiera puede tener una cocina sana!

Aquellos que llevan una vida vigorosa o, en su defecto, desean contar con ella, alimentar el cuerpo como se requiere, deben tener en cuenta los protocolos a seguir al momento de cocinar.

Tal consideración es importante para conservar el máximo porcentaje de los nutrientes, en cada uno de los platos, que crean salud.

Despídete de la alarma, no resulta tan complejo como parece. Sí es posible hacer disfrutar al paladar y consentir tus gustos, estando conscientes que el cuerpo será alimentado de la mejor manera: sin duda, un trabajo completo.

Cuando cocinamos y tenemos hambre, frecuentemente entramos en un proceso de desesperación, utilizamos temperatura alta para que la comida esté lista lo más rápido posible, “caliente y de inmediato».

Por esta opción, principalmente, desvía sin conocer que solo es una alternativa para calmar las ansias.

Expertos en la materia recomiendan cocinar a una temperatura óptima, capaz de mantener las propiedades de los alimentos.

 

Controla la temperatura en una cocina sana

Hasta 93 % de los nutrientes se pierde con temperaturas superiores a 90ºC, aseguran expertos en el área.

Frente a este escenario, llega a ser idóneo cocinar a baja temperatura: sobresale como la manera correcta para potenciar sabores, textura, y gozar aportes nutritivos de los platos.

Para conseguir vapor tenemos que superar los 100°C a nivel del mar y haciéndolo de tal forma perdemos nutrientes. El microondas también es una opción porque cocina en muy poco tiempo y llega a puntos de cocción de entre 200°C a 400°C, aunque destruye por completo las vitaminas y minerales, transforma la estructura de la proteína.

Cabe subrayar que cualquier opción en la que no se coloque el alimento en agua tendrá mayor pérdidas de nutrientes. En este sentido, salen a flote los salteados y el horneado.

Por ejemplo: de cocinar al vapor el brócoli —o cualquier hortaliza— no afecta a la vitamina C, pero perderemos gran parte de los nutrientes si lo cocemos con agua.

A tal grado, queda en evidencia que la mayoría de los alimentos pierden cierta cantidad de nutrientes al ser sometidos a la cocción.

Entonces, ¿por qué no prestarle atención a ese detalle y disfrutar, haciendo valer los beneficios de los alimentos para vivir con una cocina sana? Presta atención y tómalo en cuenta antes de preparar la próxima comida.

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